Ejercicios en la Tercera Edad para mantener en forma el corazón

Ejercicios en la Tercera Edad para mantener en forma el corazón

El corazón lo es todo para una persona. Y más si perteneces ya a la Tercera Edad. Hay que cuidarlo, porque es nuestra máquina del cuerpo humano. El corazón es el que sufre todos los problemas que vamos acumulando durante nuestra vida. Pero también es cierto que cuando una persona es todo corazón, es todo más fácil en su vida. Por eso, hoy queremos hacer una serie de recomendaciones y de ejercicios para que nuestros mayores mantengan en forma su corazón.

Son ejercicios que se pueden hacer en casa de manera solitaria, pero también en casa si tienes a una persona que va a cuidarte. Como nos cuentan desde Cuidado En Casa, ahora mismo son muchas las personas que solicitan un cuidador o cuidadora para cada tipo de persona. Es tan simple como decir exactamente qué necesitas y el departamento especializado en el cuidado de personas se encargan de mandarlo. De esta manera puedes hacer ejercicios de fisioterapia y rehabilitación. Por último, también se pueden hacer ejercicios en los centros de Día o en gimnasios que hay para personas de la tercera edad.

Desde la Fundación del Corazón nos indican las recomendaciones que tenemos que poner en marcha para estar en forma, pese a la edad.

Caminar. El corazón se mueve andando. Es la mejor manera de estar en forma. Lo mejor es andar entre 30 minutos y una hora diaria. Si la persona mayor no puede hacerlo seguido, puede parar y retomar la actividad tras un descanso cuantas veces resulte necesario. De esta manera lo puede dividir en dos tramos, uno por el día y otro por la tarde.

Usar ropa y calzado cómodos. El calzado debe sujetar bien para conseguir mayor estabilidad y evitar las caídas. Por eso, cuando se vaya a caminar, hay que ir lo más cómodo posible. Ahora mismo hay ropa y calzado que es barata, por lo tanto el desembolso no será tan grande.

El Tai-Chi. Seguro que has oído hablar de ello. Pues bien esta práctica oriental favorece el equilibrio, la flexibilidad y el sistema cardiovascular, mientras que la gimnasia de mantenimiento tiene similares propiedades. Otros deportes como natación, petanca o ciclismo (con un ritmo adecuado) son también deportes muy buenos para tener nuestro corazón en forma.

El simple calentamiento siempre va bien. De esta manera, los músculos durante cinco minutos antes de cada sesión hay que calentarlos. Caminar despacio y estirarse son buenas actividades de calentamiento. Cuando se termine el ejercicio, también conviene un periodo de enfriamiento con más estiramientos.

Ejercicios de resistencia

Con estos ejercicios, lo que pretendemos es aumentar el ritmo respiratorio y cardíaco. Algo que sirve muy bien para oxigenar. Además, sirve para mejorar el nivel de energía para realizar tareas cotidianas como subir escaleras o ir de compras. Este tipo de ejercicios pueden también retrasar o prevenir enfermedades asociadas con el envejecimiento y ayudar a reducir las hospitalizaciones. Es tan fácil como oxigenar nuestro cuerpo.

Ejercicios de flexibilidad

Con el paso de los años vamos notando que perdemos flexibilidad. Es lo que decimos como que nos estamos oxidamos. Por eso es vital lo de realizar ejercicios de flexibilidad. Hay que mantener el cuerpo flexible mediante la elongación de los músculos y los tejidos. La flexibilidad es también importante para la prevención de las caídas. Son ejercicios de este tipo el Tai-Chi o el yoga. De ahí que nuestra recomendación es que te muevas, porque si te mueves tú, mueves tu corazón.

Ejercicios de equilibrio

A ciertas edades el peligro está en las caídas. Son muy habituales caídas en escaleras o cuando se hace la compra. Por eso, realizar ejercicios de equilibrio nos puede ayudar a prevenir las caídas y fortalecen los músculos de las piernas. Las caídas son una de las causas principales de las fracturas de cadera y de otras lesiones, que provocan gran discapacidad. Así pues, junto a una alimentación adecuada, lo mejor es realizar ejercicios.

Precauciones

Ahora bien, nos despedimos con unas precauciones. Por ejemplo, nunca es tarde para empezar, pero no es sensato querer recuperar el tiempo perdido. Es mejor hacer ejercicio en compañía de amigos, ya que favorece el hábito y mejora las relaciones sociales. Si creas un grupo de amigos, también te pueden asesorar.

No es bueno hacer ejercicio nada más comer. Es mejor esperar un par de horas y evitar los momentos de más calor, para evitar la deshidratación. La hora más recomendable es a media tarde, porque mejorará el sueño nocturno.

Ahora ya sabes lo que tienes que hacer para mantener en forma tu corazón cuando llegues a la Tercera Edad. Eso sí, todo esto se lo tienes que contar a tu médico que será el que te asesore en ciertos aspectos.