Cuida tu salud

Mamá, te quiero de corazón y por tu corazón

La vida no siempre es fácil. La vida es maravillosa, como decía el mítico Andrés Montes, pero también es cierto que en otras ocasiones la vida lo que te hace es darte golpes que no te dejan levantarte. Ahora bien, esta historia es una historia de superación, pero de las de verdad. Una historia de amor, porque el amor entre una madre y una hija es insuperable. Y sobre todo una historia de corazón, porque os lo que nos unió para toda la vida. Sirva este artículo para demostrar que los héroes nos siempre llevan capa, todo lo contrario.

Muchas veces pensamos que los héroes son los artistas de cine, los deportistas o ahora mismo esos influencers que se ganan la vida haciendo chorradas en las redes sociales. Pues no, no somos conscientes, pero los héroes los tenemos en casa. Y yo no lo sabía, pero tenía a la mayor heroína del mundo a mi lado. Os voy a contar la historia de mi madre Mónica, un ejemplo de amor, de superación, de corazón y de ser lo más bonito que hay en el mundo.

Mi madre era una madre soltera, de esas que siempre ha habido pero que parece que no existen. Ella trabajaba largas horas en un restaurante que había en mi ciudad para poder darme una vida. Desde que yo nací, mi madre sabía que tenía que esforzarse al máximo conmigo. Y es que como os decía, a veces la vida nos da un golpe tremendo. Y a ella, sin hacer daño nunca a nadie, el destino quiso que su querida hija, es decir yo, tuviera problemas de corazón. Pero unos problemas de esos que necesitaba un trasplante de corazón. Años después, mi madre me comentó que siempre se hacía una pregunta por la noche, ¿por qué?

Todo llegó cuando yo tenía 7 años. En ese momento los médicos informaron a mi madre que yo necesitaba urgentemente un trasplante de corazón. La noticia fue devastadora para mi madre, quien se sintió, como es lógico, abrumada por el miedo y la preocupación de saber qué iba a pasar conmigo. Sin embargo, decidió que lucharía con todo su ser para conseguir el trasplante que yo necesitaba. En estos momentos siempre te apoyas en la figura de un padre o de una familia, pero por circunstancias de la vida, mi madre no tenía a nadie. Ella estaba sola.

Llamando a todas las puertas

Pero dicen que en los momentos de dolor, es cuando se comprueba la fuerza de una persona. Y eso ocurrió con mi madre. Ella comenzó a investigar sobre los trasplantes de corazón y los pasos a seguir para que yo pudiera ser incluida en las famosas listas de espera. La verdad es que es muy duro. Primero te das cuenta de todos los problemas que te pone la administración y luego te das cuenta que si no tienes dinero estás perdido, pues bien, mi madre no se dio por vencida. Ella, lejos de desanimarse,  trabajó todavía más duro en el restaurante y buscó la ayuda de amigos y organizaciones benéficas para recaudar fondos para el trasplante de su hija. Creo que no hubo una puerta a la que no llamó.

Después de meses de ardua lucha, incluso saliendo en los medios de comunicación, mi amada madre logró que yo fuera incluida en la lista de espera para recibir un trasplante de corazón. Mi madre nunca había dejado de luchar, visitaba todos los días a los médicos y se aseguró desde el primer día de recibiera la mejor atención. Aún recuerdo que solo dormía cuatro horas para poder estar en el trabajo pero también en el restaurante durante las semanas más duras para mí.

Finalmente, llegó el día que recibimos la llamada que tanto esperábamos. Había un donante de corazón disponible para mí. Aún recuerdo la cara y las lágrimas de mi madre. Por suerte,  La cirugía fue un éxito y mi recuperación fue un éxito. Después de meses de cuidados intensivos y rehabilitación, pude volver a casa. Ahora celebro dos días de mis cumpleaños, pero sobre todo celebro tener a una madre tan maravillosa a mi lado.

A partir de ese momento, las dos hemos comenzado a vivir cada día con ganas y alegría, sabiendo que juntas vamos a superarlo todo. Ahora tengo 22 años y como homenaje a mi madre, con mi primer sueldo que he tenido he regalado a mi madre una joya. Se trata de un colgante de plata de Árbol Vida que encontré en la web de Joyería Lorena que creo que representaba muy bien lo que había sido mi vida hasta ese momento. Un colgante para agradecer a mi madre todo lo que había hecho. Aunque mi mayor agradecimiento es disfrutar de la vida y aprovechar para vivir con ella todo lo bueno.

Compartir:

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Más comentados
Las enfermedades cardiovasculares

Todas las enfermedades cardiovasculares están vinculadas entre sí. El punto común es la arteriosclerosis o enfermedades relacionadas con

Comer despacio

Los principios básicos de una buena dieta consisten no en lo que comemos sino en cómo lo hacemos. Hacer

Diviértete haciendo deporte

Cuando no tenemos costumbre de hacer ejercicio, nuestro principal enemigo es la pereza. Si nunca hemos practicado deporte, tenemos la

¿Correr o caminar?

A la pregunta de qué es mejor, si correr o caminar, la verdad es que no podemos ofrecer

Our gallery
Scroll al inicio