Algunos quizá no se lo crean, pero el entorno en el que se vive juega una importancia más que evidente en la salud que una persona tiene. No es lo mismo vivir en una ciudad como Madrid, en la que los ruidos o el estrés caracterizan el día a día de su gente, que hacerlo en un pueblo rural en el que el tipo de vida sea mucho más tranquilo. Todos y todas hemos viajado alguna vez a un entorno como este último y somos conscientes de que la vida sería de otra manera y que nada tendría que ver con la que se vive especialmente en las grandes ciudades. Y estamos empezando a valorar mucho más esa vida en la naturaleza.
Otros factores que pueden ayudar mucho a disponer de una buena calidad de vida están más ligados al clima. Dicen los expertos que la mayoría del territorio español tiene un clima mediterráneo de tipo continental, pero nosotros creemos que nuestro clima se parece más bien al segundo porque las temperaturas en muchas de nuestras ciudades son extremas tanto en invierno como en verano. Disponer de un clima en el que no haya tantas diferencias y en el que las temperaturas sean más bien templadas es algo que nos va a venir bien para cuidar de cualquier enfermedad. Y, como seguro que ya estáis pensando, las Islas Canarias disponen precisamente de un clima como del que estamos hablando.
En la noticia que os vamos a enlazar a continuación y que procede del portal web de El Confidencial Digital se hace referencia a una isla como Gran Canaria en lo que tiene que ver con esa ayuda que puede proporcionar en materia de salud y bienestar. Se comenta en dicha noticia que Gran Canaria es idónea para personas que padezcan enfermedades cardiovasculares a causa de la presión atmosférica y de una mayor concentración de oxígeno, algo que también puede ser muy positivo para aquellas personas que sufran cáncer. También se habla de una mejora sustancial en lo que respecta a la salud mental y, como no podía ser de otra manera, el clima también produce alivio entre aquellas personas que sufren artritis o enfermedades reumáticas, así como entre aquellas que tienen problemas como la psoriasis o el eccema puesto que el clima subtropical de Canarias contribuye a la regeneración celular.
Estas son cuestiones que no nos hemos sacado de la chistera ni mucho menos. Se trata de mejoras que han sido comprobadas por expertos y que están haciendo que mucha gente ponga sus ojos en Canarias a la hora de encontrar un sitio en el que vivir. Y es que hay más razones, además del turismo, por las cuales una persona puede querer trasladarse a vivir a un lugar del mundo como del que estamos hablando. La salud ha de ser siempre lo primero y empieza a ser un motivo importante por el cual muchas personas deciden coger un avión y trasladar su vivienda habitual hasta Canarias.
Está claro que, para una persona que no haya vivido nunca en Canarias o que solo haya visitado las islas un par de veces a lo largo de su vida, esta tarea puede ser complicada y laboriosa. No es lo mismo hacer una mudanza a otra parte de la ciudad en la que estemos viviendo o a cualquier otro lado que tenga conexión por carretera con el lugar en el que todavía estamos viviendo. Cuando el cambio es desde la Península hasta una isla, la cosa se puede complicar bastante. De hecho, puede resultar complicado elegir la vivienda en la que queremos vivir puesto que quizá no encontremos el momento para acudir previamente a Canarias para ver viviendas.
¿Cómo gestionar entonces ese cambio?
No es fácil hacerlo. Pero hay maneras, por supuesto. Lo primero que tendremos que hacer es estudiar la manera en la que podremos trasladar todas nuestras pertenencias a las islas. Algunas de ellas podremos trasladarlas en el interior de una maleta, pero las que sean de un tamaño más grande tendremos que gestionarlas en un transporte aparte que nos costará un dinero, por supuesto. También tendremos que realizar todo el papeleo propio de una mudanza en el sentido de que tendremos que censarnos en el municipio en el que escojamos vivir (algo que no todo el mundo hace de primeras pero que termina siendo necesario más pronto que tarde, especialmente si, como decíamos antes, te marchas a Canarias por problemas de salud y vas a necesitar acudir a un hospital de vez en cuando).
Todo eso es independiente de conseguir nuestra vivienda, por supuesto. Las Islas Canarias tienen la gran ventaja de que cuentan con viviendas de muy diversa consideración y situadas en lugares muy diferentes, por lo que siempre es posible conseguir algo que se adapte a nuestras necesidades. Las personas que se trasladan a esta región para solucionar o paliar problemas de salud suelen apostar por pequeños pueblos donde sigue habiendo una interesante variedad en lo que a vivienda se refiere. Y pueden hacerlo en régimen de venta o alquiler. Así pues lo han trasladado desde Nordicway, cuyos empleados conocen el mercado inmobiliario de la zona y también pueden echar un cable en materia de asistencia inmobiliaria, el papeleo con la mudanza a las islas o el cambio de las facturas del agua o la luz.
¿Y qué pasa si me equivoco o veo una vivienda mejor?
Si tenemos en cuenta que muchas de las personas que trasladan su vivienda habitual a Canarias no han conocido el terreno en profundidad previamente, no será raro que nos imaginemos que muchas de ellas quieran cambiar de vivienda en algún momento porque hayan descubierto una zona que les parezca más tranquila y mejor, especialmente si tienen que cuidar de su salud. En este caso, siempre vais a poder encontrar una solución puesto que es fácil poner la vivienda en alquiler y, además, también es bastante sencillo que os la alquilen rápidamente puesto que vivir en Canarias es lo más parecido al paraíso que un montón de personas va a poder experimentar a lo largo de su vida. Por cierto: hablamos de alquiler pero debéis saber que la situación en caso de que queráis vender la propiedad es la misma: os la van a quitar de las manos.
Una población que, lógicamente, ha crecido en los últimos años
No es de extrañar, si tenemos en cuenta todo lo que hemos ido diciendo a lo largo de estos párrafos, que las Islas Canarias cada vez estén en el punto de mira de más personas. Y no solo por turismo, sino por establecerse como lugar de residencia habitual. Tiene todo lo que se necesita para disfrutar de la vida y para cuidar de uno o una misma. Y, por tanto, merece la pena que os planteéis en algún momento trasladaros allí. No os vais a arrepentir en absoluto. Hay muchos testimonios de personas que dieron un paso adelante en este sentido en el pasado y que han conseguido una mejora en la calidad de vida y una mejora en su estado de salud. ¿Qué puede valer más que eso?
En la web de Tiempo de Canarias se publicó una noticia que os vamos a dejar a continuación enlazada y que asegura que, durante el año 2024, la población del archipiélago canario creció en 19.505 personas. Se trata, sin duda, de algo que no responde a una simple casualidad y que tiene más que ver con la calidad de vida que proporcionan las islas y los cuidados que garantizan para determinadas cuestiones ligadas a la salud, algunas de las cuales hemos comentado más arriba. Es evidente que las islas tienen un límite y es precisamente por eso por lo que debéis tomar una decisión cuanto antes para que siga habiendo viviendas disponibles para vosotros, vosotras y vuestras familias.
Vidas solo hay una y tenemos que aprovecharla y garantizar nuestro bienestar mientras nos encontramos dentro de ella. Es verdad que hay gente que lo tiene más fácil y que otras personas, por los motivos que sean, lo van a tener más complicado. Pero debemos hacer todo lo posible por construir una vida que merezca la pena vivir. Las Islas Canarias proporcionan un contexto que es perfecto para ello porque no solo vamos a encontrar ocio y disfrute, que es lo primero en lo que solemos pensar siempre que nos hablan de ellas, sino que también podemos adquirir salud.
Como decíamos más arriba, las Islas Canarias es lo más parecido al paraíso que nos vamos a encontrar en la Tierra. Por eso es normal que haya tantas personas a las que les encantaría vivir en ellas. Si vuestra vida os impide trasladar vuestra residencia habitual hasta allí, al menos dedicar una temporada para disfrutar de ellas. El confort que vais a sentir probablemente no lo encontraréis en otro lado. Y la amabilidad de la gente, casi seguro que tampoco. Pero os dejamos que lo comprobéis por vuestros propios medios. ¿Os animáis?