Cuidar tu boca es cuidar tu corazón

Cuidar tu boca es cuidar tu corazón

Nunca habría pensado que la salud de nuestro corazón podría estar estrechamente relacionada con el cuidado de nuestra boca. Después de unos análisis de sangre comprobé que la salud de mi corazón no era la adecuada. ¿Cómo era eso posible? Si yo me cuidaba, si mi alimentación se basaba en alimentos correctos y sanos. Pues bien, una visita a la Clínica Dental Care Dent en Albacete y la solución se puso sobre la mesa. Mis problemas cardiovasculares procedían de mis problemas dentales.

En esta clínica, de total confianza, me contaron que las infecciones bucales que se producen, como las caries o la periodontitis, se producen por bacterias que normalmente se tienen en la boca, las cuales al acumularse en la superficie del diente y encía, provocan lesiones en pacientes susceptibles. Así, en los últimos años, se han hecho muchos estudios sobre la relación entre infecciones bucales y enfermedad cardiovascular, en la que fundamentalmente se identifica a la boca como portadora de bacterias que pueden pasar al torrente sanguíneo, y así afectar a otros órganos del cuerpo, como el corazón.

Los expertos consideran que existe una asociación entre la periodontitis y la enfermedad cardiovascular. La razón es muy sencilla. La infección es crónica, y las bacterias se extienden e incluso se han llegado a comprobar que existen en las paredes arteriales cercanas al corazón. Estas bacterias afectan directamente.

Es obligatorio mantener una buena higiene bucal, pero no es lo único, sino que es necesario también visitar periódicamente al dentista. Yo por ejemplo voy cada seis meses. Debido a que la higiene personal nunca es efectiva en un 100%, y las bacterias que se van acumulando pueden provocar daño. Pero más aún tienen que estar controlados los enfermos cardiovasculares, donde España lamentablemente encabeza la lista de muertes por este motivo. En su caso, como hago yo, deberían ir cada seis meses a controles, porque hay que chequear periódicamente la presencia de inflamación en sus encías, supuración, caries y realizar su tratamiento. Y es muy importante reducir al mínimo la cantidad de bacterias en la boca, ya que aunque siempre tenemos cierta cantidad de ellas, en su caso es muy especial.

Muchas veces las enfermedades cardiovasculares son por herencia, pero también hay factores que agraven la infección. Estamos hablando del tabaquismo, el estrés y la diabetes. Y los que sean diabéticos deben vigilar aun más su salud bucal, ya que este tipo de infecciones puede aumentar la dificultad para controlar la glicemia.

Recuerda que cuando vayas al dentista tienes que informar de que tienes problemas cardiovasculares, por pequeños que sean, ya que es muy importante disminuir la cantidad de factores que podrían afectar el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, especialmente la presencia de periodontitis, de caries u otras afecciones bucales, que tampoco se olviden de advertirlo, los hipertensos, para que los profesionales usen anestésicos locales sin vasoconstrictor.

En mi caso, como puedes comprobar, las bacterias bucales eran las culpables de que yo tuviera serios problemas de corazón. Ahora, y gracias a la intervención de los dentistas, puedo presumir de una importante mejora. Pero está claro que se puede decir que por la boca entra la enfermedad.

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