La endocarditis y la cavidad bucal mantienen una estrecha relación

La endocarditis y la cavidad bucal mantienen una estrecha relación

Cuando en medicina se habla de endocarditis infecciosa nos estamos refiriendo a la inflamación de la membrana o revestimiento más interno de las válvulas y cavidades que forman el corazón, denominada endocardio, producida por la infección de microorganismos, generalmente bacterias, que crecen y se multiplican formando vegetaciones valvulares. El origen de esta infección bacteriana puede ser diverso, si bien una de las causas más comunes es la penetración de una pequeña cantidad de bacterias en el torrente sanguíneo, a través de infecciones en la cavidad bucal o las mucosas bucales y que acaban instalándose en el corazón, más concretamente en el endocardio. Por ello debemos estar atentos ante cualquier intervención de cirugía dental que implique un sangrado o ante enfermedades bucales como la gingivitis o la periodontitis ya que pueden ser la puerta de entrada para la diseminación sistemática de bacterias orales.

En caso de padecer alguna afección periodontal, se debe acudir lo antes posible a una clínica especializada, por lo que nosotros os recomendamos que optéis por un odontólogo de confianza. Si residís en Cornellà de Llobregat os recomendamos Espai Dental Olve ya que un diagnóstico temprano, en manos de un buen profesional, aumentará las posibilidades de que en un futuro el tratamiento sea un éxito. Esta clínica os la recomendamos porque cuenta con un amplio equipo profesional altamente cualificado y experto en los diversos tratamientos dentales como ortodoncia, estética dental, prótesis, endodoncia, periodoncia, implantes dentales, odontopediatría, etc. con la ventaja de que, además, ofrece a sus clientes una primera visita gratuita que incluye una revisión general, radiografías de diagnóstico y un presupuesto personalizado con el fin de planificar un tratamiento personalizado, porque una buena salud oral es sumamente importante y, sobre todo, el principio para poder disfrutar de una buena salud general. En personas sanas estas revisiones dentales periódicas unidas al mantenimiento de una buena higiene dental deberían ser suficientes para disminuir y controlar el paso de las posibles bacterias presentes en la boca al flujo sanguíneo.

Según estudios estadísticos los hombres son más proclives a padecer una endocarditis que las mujeres, en una proporción de tres a uno, si bien de forma general se puede decir que para que se produzca esta afección es necesaria la existencia de una alteración patológica previa como una cardiopatía congénita, malformaciones, etc., o que se trate de personas con implantación de prótesis de válvulas cardíacas, marcapasos, catéter, trasplante de corazón, etc. lo que convierte a estos pacientes en un grupo especialmente vulnerable.

Los síntomas de la endocarditis pueden presentarse de dos formas, de una manera lenta o subaguda, o de una manera repentina o aguda. En la aguda, el primer síntoma generalmente es la aparición de una fiebre elevada en torno a los 40º, unido a una frecuencia cardíaca acelerada, fatiga, debilidad y molestias musculo esqueléticas e incluso acúmulos de pus que pueden llegar a desprenderse y afectar a otros órganos vitales como pueden ser los riñones o pulmones, pudiendo llegar a producir una embolia o un síndrome séptico de tal gravedad que podría producir incluso la muerte del paciente. En cuanto a la endocarditis subaguda, esta está asociada a una fiebre leve, entre 37, 5º y 38, 5º, con sudoración nocturna excesiva, anemia, pérdida de peso, malestar general…, estos síntomas tan vagos y tan generales pueden ocasionar que puedan pasar inadvertidos o sin un diagnóstico claro y preciso, prolongándose en el tiempo durante meses, lo que hace que esta dolencia en un principio con un pronóstico más leve pueda llegar a convertirse tan peligrosa como la aguda.

El tratamiento, como en todo tipo de infecciones, se inicia con la administración de antibióticos intravenosos durante varias semanas. Una vez se analice con detalle qué tipo de bacteria lo causa podrá administrarse un tratamiento más específico. Es sumamente importante también prever y tener controladas las posibles complicaciones derivadas de esta enfermedad como pueden ser una insuficiencia cardíaca, embolia, etc.

Otras inflamaciones del corazón

Además de la que os hemos mencionado, lo cierto es que el corazón puede sufrir otro tipo de inflamaciones, tales como:

  • El pericardio es la membrana exterior que con forma de saco de doble capa cubre el corazón. Entre ambas capas existe una pequeña cantidad líquido que favorece el deslizamiento de una capa sobre la otra. Cuando el pericardio se inflama la cantidad de líquido presente aumenta y aparece la inflamación o lo que se conoce como pericarditis.
  • El miocardio es el tejido muscular del corazón, si este se inflama por una miocarditis puede llegar a reducir la capacidad del corazón de bombear la sangre o producir ritmos cardíacos anormales.