Cuida tu salud

La obesidad, un problema de calado en la sociedad española que tiene solución

Podemos enumerar muchas de las preocupaciones que asolan la mente de los españoles y de las españolas. El Instituto Nacional de Estadística se encarga de realizar informes preciosos y precisos que alertan sobre la preocupación que despiertan en nuestra sociedad temas como la corrupción, el terrorismo, la escasez de trabajo o la precariedad laboral. Pero, ¿qué hay de las preocupaciones propias, las que no nos afectan como un colectivo sino que lo hacen de manera individual?

Ese tipo de preocupaciones también ejerce una influencia poderosa en nuestro ser. Es más, puede condicionar nuestra vida mucho más que el simple hecho de saber que en España, un asunto como el del desempleo no tiene visos de mejora. Entre esa clase de temas personales que tanto atormentan a los españoles se encuentra la obesidad, un mal que condiciona a buena parte de nuestra población y cuyos nocivos efectos pueden llegar a ser devastadores para el individuo.

España es, sólo por detrás de Gran Bretaña, el segundo país con más obesidad de Europa. Una de las causas de un problema de semejante envergadura es que los españoles y las españolas nos hemos acostumbrado a un estilo de vida demasiado sedentario. Pasamos, como también ocurre en otros países desarrollados, buena parte del día sentados, ya sea trabajando o disfrutando de nuestro tiempo de ocio. Evidentemente, esto trae consecuencias. Y es que la obesidad puede ser el motivo de un aumento de las probabilidades de padecer un infarto, entre otras muchas cosas.

Que nadie se asuste. Hay tiempo para reaccionar. Pero hacerlo implica un compromiso urgente por cambiar hábitos de vida, de salud y también cambios que lleven implícita la realización de ejercicio físico (que no tiene por qué ser necesariamente salir a correr a diario o machacarse en un gimnasio porque es evidente que habrá muchas personas que no puedan soportar tal actividad).

Sin embargo, y a pesar de las buenas intenciones de muchas personas que realmente han querido perder peso, conseguir un objetivo como este es demasiado difícil para muchos y muchas. El metabolismo es un factor demasiado poderoso en estos casos y es por eso por lo que mucha gente se frustra viendo cómo hace todo lo posible por conseguir un objetivo que, sin embargo, le resulta prácticamente imposible. Como soluciones las hay para todo, Clínica IMOS se ha convertido en la mejor ayuda para todas aquellas personas que se encuentran en una situación como tal.

Que muchas personas hayan decidido dar el paso de apostar por esta entidad dice mucho de los resultados que se pueden llegar a lograr gracias a sus profesionales. En efecto, la Clínica IMOS cuenta con una gama de empleados dedicada en cuerpo y alma a conseguir que todas esas personas a las que les afectan de un modo preocupante los kilos de más tengan un medio fiable, seguro y adecuado para conseguir lo que de otro modo sería prácticamente un imposible.

La entidad se encarga de ofrecer un tratamiento idóneo dependiendo de las condiciones o las preferencias que tengan los clientes. No en vano, dicho tratamiento puede ser quirúrgico, endoscópico e incluso multidisciplinar. Se trata, sin ninguna duda, de una alternativa a tener en cuenta por tantas y tantas personas que, de alguna manera, se ven amenazadas por el hecho de padecer sobrepeso.

Uno de cada cuatro ciudadanos o ciudadanas españolas, en peligro

Hacía referencia esa noticia que antes mencionábamos de la Cadena SER a que España tenía un problema con el sobrepeso. Y ese problema se reconoce simplemente con mirar las cifras que se están manejando. España no sólo es el segundo país con más obesidad de Europa. Lo que de verdad debe preocuparnos es que el 25% de nuestra población la padece. Pensémoslo en frío. Uno de cada cuatro ciudadanos tiene problemas de sobrepeso en el país y, además, se expone a riesgos mucho mayores. El dato es, simple y llanamente, una salvajada.

Pero lo peor no lo hemos comentado todavía. Resulta que los índices de obesidad infantil en España también copan una de las primeras posiciones en el ránking europeo, lo que denota que el problema es estructural y no es solamente cosa de una generación. Que haya jóvenes que ya estén teniendo problemas con su dieta y con todos los inconvenientes de la obesidad es, sin ningún asomo de duda, lo peor para nuestra sociedad. Y buena parte de la culpa de ello tiene que ver con esas nuevas tecnologías que tanto daño están haciendo y que tan poco afán de moverse hacen tener a los jóvenes. No obstante, y para todos aquellos que crean tener un problema, la alternativa tiene un nombre que no puede olvidarse: Clínica IMOS.